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| Xalapa, Ver. | 20 May 2026 - 09:53hrs
Jennifer Rodríguez Pacheco
¿Basta ver para conocer?
Si bien la vista es uno de los sentidos inmediatos para adquirir conocimiento, también trae consigo una limitación para otros.
El pasado 18 de mayo se celebró el Día Internacional de los Museos, motivo por el cual el Museo de Antropología de Xalapa (MAX) abrió las puertas del Auditorio “Alfonso Medellín Zenil” para llevar a cabo una jornada de conversatorios y conferencias magistrales.
Entre doctores, maestros e investigadores, también destacó “Robocoons”, el equipo de robótica del Colegio Las Hayas.
El grupo, conformado por alumnos de primaria, secundaria y bachillerato, presentó “JUNtos”, un prototipo de accesibilidad museográfica para personas con discapacidad visual, el cual ya se encuentra implementado en el MAX.
El proyecto nace de una pregunta muy consciente: “¿Qué experimenta una persona con discapacidad visual cuando visita un museo?”
Existen barreras que hacen que el conocimiento no sea equitativo, cuando en realidad debería estar disponible para todos sin importar la condición.
Ante ello, la creatividad de los jóvenes y maestros responde de una manera innovadora e inclusiva.
El proyecto, como fue explicado por el equipo, consiste en la reproducción de las piezas arqueológicas mediante impresión 3D, con la finalidad de integrar una experiencia táctil y auditiva que permita construir una imagen mental del objeto.
De manera resumida, el proceso va de lo físico a lo digital para traerlo nuevamente a lo físico. Los colaboradores del proyecto, la Lic. Cristina Vera y el Ing. Neftalí Caicero, explicaron que primero se digitaliza la pieza original mediante una aplicación, evitando una manipulación invasiva.
Posteriormente, la pieza es escalada un 30%, convirtiéndose en una réplica lo más fiel posible.
La manufactura se realiza con impresoras 3D de los laboratorios escolares, con un tiempo estimado de entre 6 y 7 horas de impresión y un costo de quinientos pesos mexicanos por pieza.
La sostenibilidad del proyecto contempla dos puntos importantes: accesibilidad técnica y económica. Lo que se busca es que el mantenimiento y reparación de las piezas sea sencillo y de bajo costo, permitiendo la escalabilidad del modelo para otros espacios.
Respondiendo a la pregunta inicial: ver no es suficiente; incluso el tacto lo es tampoco. El contexto también importa. Por ello, una parte fundamental del proyecto es el diseño de los audios descriptivos.
La réplica física viene acompañada de información científica y descripciones detalladas, pero también con un enfoque humanista, pensada para personas con distintas condiciones y posibilidades, incluso para quienes no saben leer. Como sostiene su lema: “la técnica sin humanidad, no es inclusión”.
Alejandro Monreal, de 16 años y capitán del equipo, cuenta que lo que realizan va más allá de un compromiso académico; representa también un compromiso con la comunidad y la inclusión. Su esperanza es que su sistema pueda llegar a más museos.
¡Así es como Robocoons ha llegado muy lejos!
El trabajo de Robocoons los ha llevado a la fase internacional de la competencia FIRST LEGO League Korea Open Invitational 2026. El próximo mes de julio presentarán su proyecto en Corea. El equipo se encuentra emocionado y orgulloso de representar al país con un proyecto de alto impacto social.
Sin embargo, uno de los principales desafíos que se presenta es trasladar a los integrantes del equipo a Corea. Nosotros también podemos apoyar este talento mediante donaciones o compartiendo el enlace para difundir un proyecto que une inclusión, tecnología y sensibilidad humana.