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| Xalapa, Ver. | 23 Jun 2026 - 20:43hrs
Xalapa, Ver., 23/06/2026.- En la era de los teléfonos inteligentes y las redes sociales, la imagen pública de un gobierno puede fortalecerse o deteriorarse en cuestión de horas.
Hoy que cualquier ciudadano puede grabar una fuga de agua, una calle dañada, un problema de basura o una falla en los servicios públicos y compartirlo de inmediato con miles de personas. Lo que antes tardaba días en aparecer en un medio de comunicación, ahora se difunde en redes sociales en tiempo real y genera reacciones inmediatas entre la población.
Este fenómeno mediático parece que le es ajeno al Ayuntamiento de Xalapa por completo.
En lo que va del año 2026, algunas de las principales inconformidades ciudadanas como el desabasto de agua potable, los tandeos irregulares, la mala recolección de basura, el pésimo estado de calles e infraestructura urbana, la probable corrupción en la Comisión Municipal del Agua o dentro de la oficina de Comunicación Social, así como otros casos singulares como el del socavón a la salida a Banderilla frente a la Sefiplan, el estacionamiento del panteón municipal ocupado para resguardar vehículos oficiales en pleno Día del Padre, el decepcionante desempeño de los titulares de las diversas direcciones o la intensa recaudación sin consideraciones, han sido documentadas por los medios de comunicación independientes reflejando una situación crítica para los habitantes de la capital veracruzana.
A todo lo anterior se suma un nuevo reto para el ayuntamiento xalapeño, ya que ahora no solo deben resolver estos aspectos que evidentemente se les han venido complicando en demasía, sino que también deben, aunque sea intentar contener los efectos de la velocidad con la que las noticias negativas se multiplican en Facebook, X, TikTok, Instagram y grupos de WhatsApp debido a las inconformidades que generan.
Lo asesores de la alcaldesa no pueden seguir ignorando que la ciudadanía en general, pero sobre todo las nuevas generaciones viven hiperconectadas y consumen información durante todo el día. Una fotografía de un socavón, una denuncia vecinal o un video sobre fallas en los servicios municipales puede alcanzar a cientos de miles de usuarios en pocas horas, generando una percepción negativa que muchas veces permanece incluso después de que los problemas han sido atendidos.
Es innegable que la percepción pública influye directamente en la confianza ciudadana. Cuando las personas observan constantemente publicaciones sobre problemas urbanos, terminan asociando esas deficiencias con la capacidad del gobierno para gobernar. En política, la percepción suele tener un peso similar al de los resultados.
Este escenario representa un gran reto para la administración encabezada por la alcaldesa Daniela Griego Ceballos. Aunque el Ayuntamiento difunde programas de atención ciudadana y acciones para resolver diversas demandas, las críticas por el exceso de promoción de actividades superficiales que minimizan lo verdaderamente importante continúan apareciendo diariamente en espacios digitales donde la conversación pública es cada vez más intensa.
Por supuesto que esto también podría tener implicaciones políticas para Morena rumbo a las elecciones de 2027. Históricamente, los ciudadanos suelen evaluar a los partidos políticos a partir del desempeño de los gobiernos que los representan. Si la percepción sobre los servicios municipales se mantiene negativa, existe el riesgo de que parte del desgaste se transfiera al partido gobernante, independientemente de los avances o logros que también puedan existir.
Las autoridades necesitan monitorear permanentemente las conversaciones digitales, responder con rapidez a las críticas legítimas y ofrecer información clara sobre las acciones que realizan. Minimizar el impacto de una publicación viral o asumir que una crítica desaparecerá por sí sola puede convertirse en un error estratégico.
En tiempos de hiperconectividad, gobernar también implica comunicar. La ciudadanía exige resultados, pero también transparencia, cercanía y respuestas inmediatas.
La reputación de una institución pública puede construirse durante años, pero una cadena constante de publicaciones negativas puede deteriorarla en muy poco tiempo. Para el Ayuntamiento de Xalapa y para Morena, el desafío no sólo está en resolver los problemas de la ciudad, sino en comprender que la opinión pública ahora se forma, minuto a minuto, en las redes sociales.