
| Xalapa, Ver. | 21 Abr 2025 - 20:58hrs
David Sandoval Rodríguez
Fotos: César Pisil Ramos
Xalapa, Ver., 21/04/2025. La música que se originó en África posee un carácter grupal en el que se motiva a niños, adultos y ancianos a participar, otorgándole una cualidad que será reproducida en géneros como el blues, jazz, góspel y los espirituales, aseveró James Newton, compositor y músico que realizará una estancia de cuatro días en la Universidad Veracruzana (UV).
Como parte de su estadía, que abarca del 21 al 25 de abril, el flautista estadounidense, quien también imparte cátedra en la Escuela de Música “Herb Alpert” de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), brindó la primera conferencia “Desde las raíces africanas a los espirituales negros y al blues”, como parte del seminario internacional “África y América: el encuentro de dos culturas y su influencia en la música”, en el auditorio de la Facultad de Música.
Al inaugurar formalmente el seminario, la directora de la Facultad, Tania Chávez Náder, agradeció el apoyo de Steven Loza, director del Centro de Estudios de Artes Latinoamericanas de la UCLA, presente también, por facilitar la visita, así como a Javier Flores Mávil, académico de la UV, quien moderó la conferencia y realizó la traducción simultánea para las y los asistentes.
Chávez Náder destacó que se requirieron meses de planeación, pláticas y gestión para hacer posible la presencia del profesor Newton, por lo que invitó a las y los estudiantes a participar de las tres clínicas que brindará el músico con ensambles locales, a realizarse los días lunes 21, martes 22 y miércoles 23 en la Facultad de Música, a partir de las 16:00 horas.
Recordó que habrá un concierto de clausura el jueves 24 en la sala anexa de Tlaqná, Centro Cultural, a las 20:00 horas, que es gratuito.
A continuación, James Newton expresó sentirse contento y halagado por la invitación, ya que desde su juventud admira mucho la cultura mexicana y consideró su estancia como una retribución y un acto de compartir, dado que tiene una amistad con Flores Mávil desde que convivieron en Alemania, cuando el segundo realizaba sus estudios.
Entrando en materia de su charla, presentó distintos ejemplos de compositores y canciones que incorporan elementos tradicionales de la música de las tribus africanas en formatos contemporáneos, como también de las tribus nativas de Estados Unidos.
Comentó que el pianista Don Pullen grabó un álbum en 1995, Sacred Common Ground, que surgió de una estancia de dos años del músico con las tribus Kootenaj y Silish del estado de Montana; la obra incluye piezas con cantos tradicionales interpretados sobre ritmos de jazz, góspel y blues.
Señaló la presencia de distintos patrones rítmicos y melodías ocurriendo de manera simultánea, conocidos técnicamente como polirritmos, una cualidad también presente en la música que crean las tribus nómadas que habitan el centro de África, entre Camerún, la República Popular del Congo, Tanzania, Sudán y Zambia.
Sobre este punto, puso ejemplos en los que se van incorporando cantos con distintos ritmos, sobre los cuales se sigue un cierto patrón repetitivo, pero también se va improvisando la melodía cada vez que se interpreta el respectivo canto.
Remarcó que los primeros registros de estos grupos de cantores datan del 2150 antes de nuestra era, al estar grabados en jeroglíficos de las tumbas de los faraones egipcios, quienes reconocían sus capacidades musicales.
“Los ritmos unen a las personas y esta (capacidad de) unión viene porque no hay nada peor que la esclavitud”, dijo al referir como una característica de la música africana, y luego afroamericana, su capacidad de incluir ritmos de otras latitudes y géneros, lo que enriquece a su vez la música asociada comúnmente con esta población.
Al respecto, comentó que en dichas tribus los niños son incorporados a las ceremonias de canto desde el momento en que pueden coordinar sus extremidades, ya que implican también bailes; los adultos mayores son invitados a participar, por lo que estas actividades son incluyentes y, en ocasiones, puede formar parte una tribu completa en su interpretación.
Este espíritu colectivo es algo que ha caracterizado a la música de orígenes africanos, apuntó James Newton, y es algo que se hace evidente en canciones del blues o el jazz donde existen secciones conocidas como “llamada y respuesta”.
Es decir, cuando una parte del grupo interpreta una melodía, se detiene y es respondida por otra sección con un tema musical que se relaciona rítmicamente con el primero.