
![]() | José Luis Pérez Cruz Crónicas del Poder |
27 Feb 2025
La infraestructura como eje de desarrollo
La visión estratégica del sur-sureste
AL OÍDO: Ixhuatlán y Nanchital, casi en la bolsa de MC
En un país como México, donde la infraestructura ha sido históricamente un tema
pendiente, el anunció de la ampliación del puente Coatzacoalcos I, junto con otros
proyectos viales en Veracruz, representa no solo una inversión en concreto y acero, sino
una apuesta por el desarrollo económico y social de una región que ha sido relegada
durante décadas.
Sin embargo, más allá de los números y las promesas, este proyecto debe ser analizado
con detenimiento, no solo por su impacto inmediato, sino por lo que simboliza dar acción
a la planeación estratégica, sostenibilidad y visión de futuro.
El secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Esteva
Medina, detalló ayer en la "mañanera del pueblo" que la ampliación del puente
Coatzacoalcos I tendrá una longitud de 2.2 kilómetros, con una inversión de 4,400
millones de pesos y generará miles empleos durante su construcción. Un puente que por
cierto tiene 63 años en operación y muchos más de atrás de vida útil.
Estas cifras, aunque importantes no deben opacar la discusión sobre la verdadera
relevancia de esta obra: su capacidad para transformar la dinámica económica y social
del sur de Veracruz y, por extensión, del sur-sureste del país.
EL PUENTE COATZACOALCOS I: MÁS QUE UNA VÍA DE COMUNICACIÓN
El puente Coatzacoalcos I no es simplemente una estructura que conecta dos puntos
geográficos; es un símbolo de la urgencia por modernizar la infraestructura en una
región que ha sido históricamente marginada.
Veracruz, y en particular su zona sur, es un corredor estratégico para la industria
petroquímica y el comercio internacional de petróleo y combustibles.
Sin embargo, la falta de infraestructura adecuada ha limitado su potencial, generando
cuellos de botella en la movilidad y, por ende, en la competitividad económica.
Muchos sectores productivos del sur de Veracruz se han pronunciado sobre el tema.
Por ejemplo, Iván Ordaz Aréchiga, presidente de la Delegación Veracruz-Sur de la
Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), ha destacado que la
ampliación del puente es fundamental; proyectarlo y ejecutarlo refleja una visión
integral que trasciende los ciclos políticos y se enfoca en el desarrollo a largo plazo.
Raúl Prieto Leal, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación
(Canacintra), ha señalado que el proyecto debería contemplar seis carriles en lugar de
cuatro para resolver la problemática de movilidad a largo plazo.
Esta observación no es menor. En un contexto donde el tráfico de mercancías y
personas va en aumento, la infraestructura debe ser diseñada con una visión de futuro
que anticipe las necesidades de las próximas décadas, no solo las actuales.
LA IMPORTANCIA ESTRATÉGICA DEL SUR-SURESTE
El sur-sureste de México ha sido tradicionalmente una región olvidada en términos de
inversión pública y desarrollo económico. Sin embargo, su potencial es enorme.
La Riviera del río Coatzacoalcos, por ejemplo, podría convertirse en un eje logístico de
primer nivel si se aprovecha adecuadamente.
Renovar y activar un puente elevado que permita el tráfico de embarcaciones grandes,
como sugiere Prieto Leal, no solo facilitaría el comercio internacional, sino que también
abriría nuevas oportunidades de negocio y desarrollo para la región.
Este proyecto, por tanto, no debe verse únicamente como una solución a un problema
de movilidad, sino como una pieza clave en la estrategia para impulsar el desarrollo
económico del sur-sureste.
Sobre todo, cuando se está en el epicentro de los Polos de Desarrollo Bienestar entre
Veracruz y Oaxaca.
A pesar de su potencial, el proyecto no está exento de desafíos. En primer lugar, está el
tema de la financiación.
Con una inversión inicial de 4,400 millones de pesos, es fundamental garantizar que los
recursos se utilicen de manera eficiente y transparente.
La historia reciente de México está plagada de ejemplos de obras públicas que han
sufrido sobrecostos, retrasos y corrupción. Para evitar que este proyecto caiga en los
mismos errores, es indispensable establecer mecanismos de supervisión y rendición de
cuentas que garanticen su correcta ejecución.
En segundo lugar, está el tema de la coordinación intergubernamental.
Aunque el proyecto está alineado con los planes de desarrollo estatales y federales, es
fundamental que exista una colaboración estrecha entre los diferentes niveles de
gobierno, así como con los sectores privado y social. Solo así se podrá garantizar que el
puente Coatzacoalcos I cumpla con su objetivo de impulsar el desarrollo regional.
En un contexto global donde la conectividad y la logística son cada vez más importantes,
México no puede darse el lujo de seguir relegando el desarrollo de sus regiones más
pobres.
El puente Coatzacoalcos I es una oportunidad para demostrar que el país está dispuesto
a invertir en su futuro.
AL OÍDO
Salvo que algo extraordinario ocurra, en la previa, todo parece indicar que Ixhuatlán del
Sureste y Nanchital, tal serán parte de la bolsa ganadora, que tenga Movimiento
Ciudadano en el sur de Veracruz, en las próximas elecciones municipales del mes de
junio.
En otra entrega, el análisis será más profundo, pero aquí dos elementos que dan idea de
que esto pueda ocurrir: en ambos municipios están los peores gobiernos actuales del
sur de Veracruz y también se perfilan por parte del morenismo candidatos nada
competitivos de cara al proceso electoral.
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